El patrón de medida del Megalitismo

Patrón de medida y escritura son dos requisitos fundamentales para levantar un dolmen de corredor de grandes dimensiones como el dolmen de Menga (V milenio a.C., Antequera, Málaga), el dolmen de Alberite (V milenio a.C., Villamartín, Cádiz) o el dolmen de Soto (III milenio a.C., Trigueros, Huelva). Obras de tal envergadura que requieren necesariamente de un sistema de trabajo planificado que organice la sucesión de tareas que implica su construcción de una manera coherente. Habría que tener en cuenta que estos edificios tienen alrededor de 30 metros de longitud, 3,5 metros de altura y hasta 6 de anchura, que se recubrían con un túmulo de tierra de unos 50 metros de diámetro, que algunas cobijas llegan a pesar 180 toneladas –una losa con el peso de 6 camiones de cuatro ejes repletos de carga– y que las piedras podían proceder de canteras a varios kilómetros de distancia a través de terrenos irregulares; por lo que el despliegue de medios humanos, animales y materiales sería elevado, lo que implica un estudio logístico preciso.
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